El poder del NO
SEMANA XIV - AÑO MMIX
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Por lo visto, existe una ley no escrita entre las mujeres que dice que nunca te acuestes con un tío la primera noche. Dile que no. Que no. Espera. Yo no tengo muy claro que sea efectivo. Creo que follar es una de las formas más íntimas de conocerse. Sobre todo cuando has acabado. Los dos estirados sobre la cama, desnudos, con los poros de la piel abiertos, la mente relajada, inseguros, inquietos, curiosos. Es un buen momento. Preguntas, respondes, te defines. De alguna manera quieres querer. Pero dicho esto: cuando me dicen que no, tengo un sentimiento extraño, casi contradictorio. Estoy indignado, sí, pero a la vez me siento irresistiblemente atraído hacia el no. Es como un imán. Quiero entenderlo. El sí es muy claro, categórico, pero el no es enigmático. Y ese no forma parte de esa mujer, está como en su interior, esperando que lo descifren. Y es entonces cuando empiezo a ver a esa mujer con otros ojos. Es como si el no fuera más comprometido que el sí. Hay algo de eso en esta maravillosa, sincera y emocionante película. Una película que sobre todo se nota que es independiente. Buscando un beso a medianoche habla de la búsqueda desesperada de amor, de los huecos vacíos que produce su necesidad, de las mentiras que exige, del miedo a conseguirlo, de la incomunicación por el fracaso. Junto con Lost in Translation es una de las películas que mejor explican qué es el amor, y justamente lo explican bien porque no lo explican, si no que lo muestran. Si no, qué coño es el cine. |

